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Oldham, Reino Unido

Conciliación: para todas las personas, para todas las comunidades

Peacemaker

June 4, 2012

Capacitar a la juventud para superar la autosegregación racial en sus propias comunidades

“Observábamos una escalada de una situación en la que las comunidades se estaban quedando aisladas y se replegaban cada vez más hacia sus adentros; el miedo y el resentimiento estaban absorbiendo a toda una generación.”

Cuando Rajah Miah regresó de la Universidad al barrio de Oldham donde había crecido, se encontró con una comunidad peligrosamente aislada por sus diferencias y con riesgo real de descomponerse.

La autosegregación entre las comunidades asiática y blanca había creado una división social que empezaba a invadir los espacios del barrio. Las zonas públicas estaban ocupadas cada vez con mayor frecuencia por uno u otro grupo sin mediar contacto alguno entre los dos.

Había complejos de viviendas en los que los niños blancos no habían conocido nunca a un amigo asiático y viceversa. La mayoría de escuelas primarias tenían únicamente a alumnos de una raza, y en muchas de las escuelas de secundaria el 99% eran blancos o asiáticos.

Cuando interactuaban, era con desconfianza y recelo.

Sumamente preocupados por la caída inminente en la segregación, un grupo de jóvenes asiáticos pasó a la acción y fundó una pequeña organización de voluntarios con el sencillo objetivo de detener este declive al crear oportunidades para que jóvenes de distintas comunidades y etnias se reunieran y conocieran.

Contacto entre comunidades

Los fundadores de PeaceMaker estaban convencidos de que cuando los jóvenes de ambas comunidades empezaran a interactuar, se harían amigos y se darían cuenta de que las similitudes superaban las diferencias. Empezaron a aprovechar sus redes informales y los contactos de los clubes de jóvenes para formar grupos y promover una cultura de diálogo e interacción.

Tras los disturbios raciales registrados en 2001 en Oldham, unos de los más graves acontecidos en el Reino Unido, el trabajo de Peacemaker cobró importancia renovada. Emergieron como la voz de la esperanza entre las tensiones que estaban experimentándose en Oldham y los pueblos aledaños situados al norte.

La importancia de su mensaje de repente resultó clarísima. Sentarse a esperar mientras de forma paralela las distintas “comunidades” étnicas evolucionaban de forma totalmente separada ya no era una opción.

Los costes humanos, sociales y económicos eran demasiado elevados. Las comunidades se estaban dando cuenta de que, durante demasiado tiempo, se habían concentrado en lo que las dividía en lugar de aquello que las unía. A día de hoy, tanto el gobierno nacional como los responsables políticos regionales o nacionales se dirigen a PeaceMaker para averiguar qué es lo que las distintas comunidades británicas dicen de su vida y aspiraciones en tanto que ciudadanos británicos.

Para ello, PeaceMaker se volcó en los jóvenes. Su estrategia consistía en que jóvenes embajadores se introdujeran en las comunidades e iniciaran un debate, no solo en los barrios de raza negra y asiática, sino también directamente en algunas de las comunidades de blancos más desmoralizadas y privadas de derechos.

Al dirigirse directamente a las comunidades para conseguir información, PeaceMaker fue capaz de crear programas que satisfacían directamente sus necesidades. Desde su fundación en 1997, PeaceMaker ha evolucionado hasta convertirse en una agencia de prestación de servicios por derecho propio, estableciendo y gestionando proyectos que recrean formalmente las oportunidades de la experiencia multicultural.

Centrados en la juventud, impulsados por la juventud

El reto con todos los programas centrados en la juventud es asegurarse de que son relevantes para los grupos a los que pretenden involucrar.

Con la previsión que caracterizó su creación, PeaceMaker empezó a incluir a los jóvenes, sus destinatarios, directamente en la programación así como en el liderazgo de la organización. PeaceMaker se enorgullece de que los jóvenes de las comunidades a las que se dirigen sean los verdaderos líderes, y les ha reservado dos asientos permanentes en su Consejo de Administración.

Con el fin de garantizar la relevancia de su labor, PeaceMaker ha organizado una revisión exhaustiva de su trabajo por parte de educadores y de jóvenes que participan en sus proyectos.

Estos jóvenes colaboran con miembros del Consejo de Administración y personal experimentado en la revisión de los programas en cuanto a la significación y el impacto de ambos en Oldham, y en lo que se refiere a los intereses y preocupaciones de los jóvenes en todo el país. Esta evaluación del programa permite a PeaceMaker identificar las lagunas existentes en la prestación de servicios y crear nuevas ideas de proyectos para dar respuesta a las necesidades y preocupaciones cambiantes de los jóvenes, tanto en Oldham como en todo el norte de Inglaterra.

Éxito

Con el lanzamiento de un programa de becas a pequeña escala, PeaceMaker continúa su labor capacitadora de jóvenes de la comunidad local para que hagan realidad sus propias iniciativas y compartan sus propias historias. Este trabajo contribuye de forma activa a combatir el estereotipo de que la gente joven, sobre todo con antecedentes de marginación social, no se implica con su comunidad. Al colocar a los jóvenes de la comunidad en puestos de liderazgo público, PeaceMaker apoya la opinión de que la gente joven es un recurso valioso que puede conformar el futuro de la ciudad.

Para acceder a las becas, los solicitantes deben explicar qué harían con 1.000 libras esterlinas en beneficio de su comunidad local y a continuación diseñar un argumento para una película documental sobre su comunidad.

Los tres grupos agraciados –un equipo de fútbol local, un grupo de jóvenes blancos de clase obrera y un grupo de medios de comunicación de la escuela secundaria local– participaron en el programa de orientación intercomunitaria de PeaceMaker. A través de este proyecto se les puso en contacto con el grupo de mentores de PeaceMaker, participaron en clases y talleres de cine, y a continuación diseñaron y rodaron su propio documental sobre su comunidad.

Estas películas se proyectaron ante una audiencia de prestadores de servicios y políticos locales para que escucharan a gente joven contar sus necesidades y preocupaciones, tanto sobre sí mismos como sobre sus comunidades con sus propias palabras. Las películas se presentaron a festivales de cine británicos e internacionales en los que los jóvenes podían exhibir sus obras ante un público más amplio.

Hace dos años, Shipon Uddin de 24 años de edad empezó su labor como mentor de Ryan Newton, de 16 años y que vive en Holts Village, Oldham. Gracias al programa de PeaceMaker realizaron un vídeo, Separate Lives (Vidas Separadas) en el que documentaban las experiencias de personas de raza blanca y raza asiática en Oldham. El vídeo se ha presentado luego en Burnley, Bradford, Newcastle upon Tyne y Londres.

Shipon Uddin declara: “Vivía en una zona mixta. Pero cuando empezaron los disturbios solía caminar donde viven los jóvenes blancos, quienes solían bajar sus cabezas al verme. Yo también bajaba mi cabeza. No quería problemas, pero a uno de mis amigos lo encarcelaron. Cuando vives en Oldham ves la separación de la gente. Eso no me gustaba. No me gusta que debamos vivir separados solo por el color de nuestra piel.”

“Cuando nos reunimos con los tíos de Holts nos dimos cuenta de que teníamos muchas cosas en común, como los deportes y las pelis que nos gustan. Y algunos tenían las mismas opiniones que yo. Antes de PeaceMaker veía a la gente de forma distinta. El proyecto de verdad te ayuda a pensar sobre los británicos.”

Hoy el lema de PeaceMaker, “Para todas las personas, para todas las comunidades”, y su agenda de integración se han posicionado como el “camino a seguir en Gran Bretaña.”

Cómo aplicarlo a su caso

  • Reconozca el peligro que representa la autosegregación en su comunidad.
  • Identifique y capacite a los jóvenes líderes de su comunidad para salvar las distancias que dividen a los grupos.

Maytree