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Durham, Estados Unidos

Financiar el futuro de los inmigrantes: Cooperativa Comunitaria Latina de Crédito

Cooperativa Comunitaria Latina de Crédito

January 17, 2012

Ayudar a los nuevos inmigrantes a acceder a una infraestructura de banca formal

La alfabetización bancaria y financiera es esencial para una adecuada integración, tanto para los recién llegados como para el conjunto de la sociedad.

Carolina del Norte tiene más de 500.000 inmigrantes de origen latino y su población latinoamericana es la de mayor crecimiento en Estados Unidos. Más de la mitad de miembros de esta comunidad habla un inglés deficitario, y unas tres cuartas partes no disponen de cuenta bancaria. En parte, esto se debe a la falta de documentación, a una desconfianza inherente hacia los bancos y a problemas con el idioma. El resultado es que a esta comunidad se le suele cobrar de más por servicios como préstamos, el cobro de cheques o la obtención de una orden de pago. La falta de infraestructura bancaria también convierte en prácticamente imposible la planificación financiera a largo plazo.

La Cooperativa Comunitaria Latina de Crédito o LCCU por sus siglas en inglés se fundó para satisfacer las necesidades financieras y la falta de información de esta comunidad inmigrante en crecimiento. La primera sucursal de la LCCU se abrió en el año 2000 y se convirtió en la primera institución financiera totalmente bilingüe del estado.

Para la comunidad, desde la comunidad

A diferencia de los bancos convencionales, las cooperativas de crédito son entidades sin ánimo de lucro en las que los miembros crean un fondo común con su dinero, pueden votar a la dirección de la entidad y comparten su propiedad.

El objetivo de la LCCU era prestar servicios a los inmigrantes que no tenían cuentas bancarias o que habían sido excluidos del sistema financiero de los Estados Unidos. Ahora, para abrir una cuenta, la LCCU no cuestiona la situación legal sus miembros y acepta cualquier documento de identidad oficial con fotografía expedido por un Gobierno. También acepta visados temporales de los Estados Unidos y tarjetas de identificación de matrícula consular expedidas por los Gobiernos de sus países de origen.

Todos los empleados de la LCCU son biculturales y bilingües en inglés y español. La mayoría son también inmigrantes y reciben una formación específica para ayudar a los clientes que se dirigen por primera vez a una entidad bancaria a conocer mejor su funcionamiento y requisitos. Todos los formularios y reglamentos están en inglés y español. La LCCU también trabaja en asociación con organizaciones comunitarias de confianza, como iglesias y centros cívicos en los que dan a conocer su oferta.

Con el fin de mejorar los conocimientos financieros de sus miembros, la LCCU ha elaborado un programa de educación financiera que ofrece clases en español sobre finanzas y abarca temas tan esenciales como la gestión de cuentas, impuestos, cómo ahorrar, cómo hacer un presupuesto o cómo ser solvente. Como parte de sus materiales educativos, incluso cuentan con una película, “A Guide to Buying a Home – Angelica’s Dreams: An Immigrant Family’s Path to Homeownership” (Guía para comprar una vivienda – Los sueños de Angelica: pasos de una familia inmigrante para ser propietaria de su casa). Ahora, aproximadamente 2.000 personas al año asisten a las clases ofrecidas dos veces al mes en cada una de las cinco sucursales así como en centros de trabajo concretos, iglesias y organizaciones comunitarias locales.

Lógicamente, todos los empleados de la LCCU también pueden formar a los miembros de la cooperativa en cuestiones bancarias básicas tales como el uso de los cajeros automáticos, cómo rellenar impresos de reintegro y depósito de dinero, y conseguir cuadrar sus cuentas. De forma parecida, los empleados del departamento de préstamos instruyen a los miembros sobre cómo ser solvente, cómo leer un informe de solvencia y corregir cualquier error que identifiquen en el informe.

Éxito

Desde su lanzamiento en 2000, la LCCU ha abierto otras cuatro sucursales en Charlotte, Raleigh, Greensboro y Fayetteville. En la actualidad la, LCCU cuenta con más de 45.000 miembros y con activos de unos 35 millones USD. Más del 95% de sus miembros son trabajadores con bajos ingresos y más del 75% son usuarios de un banco por primera vez.

La LCCU ha sido reconocida como un modelo nacional y mantiene intensas consultas con otros activistas y cooperativas de crédito. El programa ha ganado numerosos premios comunitarios y de buenas prácticas y, más recientemente, en noviembre de 2008, la LCCU recibió el reconocimiento de Business North Carolina por las rentabilidades de sus activos.

Hace poco se incluyó a la Cooperativa Comunitaria Latina de Crédito como finalista de 2009 del prestigioso galardón E Pluribus Unum Award, coordinado por el Instituto de Política Migratoria, en reconocimiento a los esfuerzos de aquellos que se dedican a crear comunidades más cohesionadas reforzando la relación entre los estadounidenses nacidos en el país y fuera de él.

Actualización:

Después de ser preseleccionada en 2009 como finalista para el E Pluribus Unum Award, ¡la Cooperativa Comunitaria Latina de Crédito fue una de las cuatro ganadoras de 2010!

¡Felicidades!

Cómo aplicarlo a su caso

  • Ayudar a los inmigrantes a acceder a servicios bancarios y a las estructuras financieras formales de su país es esencial para el éxito de la integración a largo plazo.
  • Las entidades de servicios deben reconocer las preferencias lingüísticas y culturales de sus usuarios para poder ofrecerles un servicio de calidad.
  • Invertir para aumentar la confianza entre los recién llegados en entidades tan importantes como los bancos fomenta un sentimiento de pertenencia y promueve una integración satisfactoria.

Maytree