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Chicago, Estados Unidos

Musulmanes e hipotecas: ser propietario de una vivienda en Estados Unidos gracias a la financiación flexible

Affordable Housing Institute

March 24, 2011

Cómo ayudar a negocios locales a llegar a un nuevo mercado permitiendo que los integrantes de comunidades musulmanas se conviertan en propietarios de sus viviendas sin comprometer sus valores religiosos

MuslimbanksDespués de vivir con su familia en apartamentos de alquiler, en casa de sus suegros y luego de nuevo en un bloque de pisos de alquiler, Saiyad había ahorrado el dinero suficiente para pagar una entrada el año pasado y compró su primera casa en el noroeste de Chicago.

Fue todo un hito. No obstante, lo que puso especialmente contentos a Saiyad y a su esposa Fatima fue el hecho de ser capaces de comprar el dúplex de tres habitaciones sin necesidad de comprometer sus profundas convicciones religiosas.

Saiyad y sus esposa son musulmanes practicantes e intentan cumplir la prohibición islámica de obtener o pagar intereses. Pagan de una vez las facturas de la tarjeta de crédito mensuales. Disponen de una cuenta corriente, pero no de ahorro. Y cuando creyeron que había llegado el momento de comprar una vivienda, solicitaron ayuda a una cooperativa islámica.

Ser propietario de una vivienda se ha considerado durante mucho tiempo como un aspecto que ayuda a que los grupos de inmigrantes se sientan más integrados en su comunidad. Hasta hace poco, los musulmanes que deseaban comprar una casa debían ahorrar cientos de miles de dólares para comprarla en el acto, conseguir préstamos de familiares y amigos o dejar de lado sus creencias religiosas y contratar una hipoteca convencional.

Tradicionalmente, el factor religioso nunca ha sido de mucha importancia en el negocio de las hipotecas. No obstante, tomando en consideración la demografía cambiante del país, ahora algunos servicios financieros consideran a los 5-7 millones de musulmanes de Estados Unidos como un mercado sin explotar en lo que se refiere a número, riqueza y sofisticación suficientes para justificar la creación de productos especializados.

“Hay personas que ganan entre 90.000 y 100.000 dólares anuales que viven en apartamentos de alquiler”, declara Mushir Khwaja, un banquero islámico del University Bank, una entidad crediticia de Michigan. Las cifras del censo muestran que la tasa de viviendas de propiedad entre los residentes árabes, la mayoría de los cuales son musulmanes, son un 7% menores que el porcentaje de propietarios.

Dado que ser propietario de una vivienda es la vía dominante para crear riqueza, miles de musulmanes practicantes que intentan pasar de ser inquilinos a propietarios se enfrentan al dilema de cómo mantener el equilibrio entre su fe y sus finanzas.

“Comprar una casa mediante una hipoteca era algo que no me transmitía buenas sensaciones”, afirma el señor Kindi, de 45 años, y que recientemente ha comprado una casa en Chicago. “Para un musulmán es haram, no es aceptable desde el punto de vista religioso. No es lo correcto.”

Antes de 1997, ningún banco o ninguna sucursal bancaria en los Estados Unidos ofrecía financiación islámica formal aprobada tanto por el organismo de control de los Estados Unidos como por el consejo de eruditos islámicos, conocido como el Consejo de la Sharia. En su lugar, los musulmanes estadounidenses que buscaban una alternativa a las hipotecas convencionales podían dirigirse a grupos de autoayuda que hacían un fondo común con el dinero de inversores y lo depositaban en un fondo rotatorio que compraba casas y las arrendaba financieramente a las familias musulmanas.

Durante los últimos años, la Reserva Federal de Chicago ha creado varios programas de préstamo sensibilizados con las creencias islámicas para ayudar a resolver estos problemas. Las instituciones financieras tradicionales empiezan a usar instrumentos financieros que ofrecen préstamos creativos y cumplen las leyes contra el llamado riba (recibir intereses) mediante la creación de asociaciones de copropietarios o el cobro de cuotas de arrendamiento financiero en lugar de intereses.

Antecedentes
La Reserva Federal de Chicago ha identificado tres tipos de préstamos islámicos:

1. En un préstamo Murabaha el banco compra la casa para venderla a continuación de forma gradual al comprador con una tasa de beneficio adicional añadida.
2. En un préstamo Ijara (que suele ser el más común), el banco compra la casa y la arrienda financieramente al comprador, quien paga la casa a plazos además de abonar el precio del alquiler basado en el mercado por el hecho de residir allí.
3. La tercera forma se llama Musharaka y consiste en crear una asociación de capital compartido entre el banco y el comprador para adquirir la casa y transferir gradualmente la titularidad.

Aunque las diferencias pueden parecer sobre todo semánticas, los préstamos cuentan con la bendición de los eruditos islámicos y se están convirtiendo en una manera cada vez más popular de convertirse en propietario de una casa entre los musulmanes. Cada una de las opciones anteriores es un híbrido entre el alquiler y la propiedad. La primera opción es en esencia una transferencia de la titularidad por etapas, la segunda es un arrendamiento a crédito o algo parecido a un contrato de venta de terrenos y la tercera es un préstamo en forma de participación en el capital más clásico (del tipo habitual para la vivienda asequible en el Reino Unido).

Los prestatarios no tienen que ser musulmanes ni religiosos para que les permitan acceder al préstamo; sin embargo, los bancos comercializan estas opciones casi exclusivamente para comunidades islámicas, imprimen prospectos en árabe y distribuyen folletos fuera de las mezquitas tras la oración del viernes por la tarde.

HSBC Bank of America se está posicionando para satisfacer de forma real las necesidades del mercado de financiación de vivienda para musulmanes. “Nuestro mercado objetivo son las segundas y terceras generaciones de norteamericanos musulmanes de clase media con estudios, quienes creen en sus valores religiosos pero que al mismo tiempo están orgullosos de ser estadounidenses y desean satisfacer el sueño americano de comprarse un coche y una casa”, añade Iqbal Khan, jefe de finanzas islámicas globales del HSBC.

El recuadro en el lateral derecho contiene referencias bibliográficas con relación a esta Buena Idea.
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The Council on American-Islamic Relations, US Mosque Study Project 2000.

Cómo aplicarlo a su caso

  • Desarrollar servicios innovadores en respuesta a nuevos mercados es un signo distintivo de un negocio con éxito. ¿Ha valorado su negocio el tamaño del mercado constituido por los inmigrantes en lo que se refiere a los servicios que presta? Tal vez debería hacerlo.
  • Estrategias y programas que han tenido éxito en el ámbito de los servicios financieros y cuyo objetivo es la comunidad inmigrante ofrecen servicios accesibles, útiles, flexibles y con una buena relación entre coste y eficacia que se adaptan a las necesidades del cliente.
  • ¿Qué es lo que los nuevos clientes de bancos más necesitan de una institución financiera? ¿Qué herramientas y programas especiales deberían los bancos poner a disposición para prestarles servicio? ¿Cuál es la mejor forma que tienen los bancos de ofrecer servicios de préstamo a los inmigrantes recién llegados?
  • Las mayores innovaciones y las estrategias más exitosas se derivan de iniciativas unitarias desde el punto de vista empresarial, exhaustivas y centradas en los inmigrantes, y dirigidas por gestores experimentados.

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