Trabajar

Lisboa, Portugal

¡No es posible que médicos trabajen de albañiles! Reconocimiento de las cualificaciones de los médicos y enfermeras inmigrantes

Servicio Jesuita a los Refugiados y Fundación Calouste Gulbenkian

February 16, 2011

Ayudar a los profesionales de la salud inmigrantes a reanudar su actividad para resolver la escasez de médicos

Cuando Alexandru Godina llegó a Portugal, procedente de Moldavia, el único trabajo que pudo encontrar fue de albañil, a pesar de su experiencia como médico internista y jefe de una clínica en una pequeña ciudad.

Sin embargo, al igual que en el resto de Portugal, en la ciudad de Lisboa hay escasez de profesionales médicos cualificados.

Y como la mayoría de las ciudades globales, tenía cientos de inmigrantes con un alto nivel educativo, subempleados, como Godina, que ya vivían en la ciudad y esperaban una oportuidad para utilizar su formación y sus cualificaciones.

Muchos de ellos eran médicos procedentes de países cuyos títulos profesionales no son objeto de reconocimiento automático. Puesto que el proceso de reconocimiento choca con barreras económicas, administrativas y de falta de apoyo, muchos de estos profesionales médicos se vieron obligados a aceptar empleos que no reflejaban su formación, sus ambiciones y su potencial contribución a su nuevo país.

Soluciones prácticas

Para cerrar la brecha entre la falta de médicos practicantes y los inmigrantes cuyas cualificaciones no se reconocen, la Fundación Calouste Gulbenkian, junto con el Servicio Jesuita a los Refugiados creó el proyecto de Integración Profesional de Médicos Inmigrantes. Este proyecto formaba parte de los esfuerzos de la fundación por promover más experimentos prácticos en el ámbito de la integración social y profesional de inmigrantes.

El proyecto se extendió de 2002 a diciembre de 2005 y tenía por objeto ayudar a 120 médicos inmigrantes, que no trabajaban en esos momentos en su profesión, a reintegrarse en su carrera profesional.

En vista de que cada uno de los médicos del grupo tenía distintos antecedentes y problemas, el proyecto ofreció a cada uno de ellos una solución personalizada. Sin embargo, todos los candidatos pasaron por las siguientes etapas: selección de candidatos, reunión de todos los documentos necesarios, entrega de los documentos a una facultad de Medicina, período de formación, examen final e inscripción en el colegio de médicos e integración profesional.

Aparte de la asistencia social prestada por la Fundación Calouste Gulbenkian, el programa también ofreció ayuda económica práctica para subvencionar el coste de la solicitud y los honorarios de traducción, los libros de texto y los cursos de portugués especializado en términos técnicos médicos que ayudarían a los médicos inmigrantes a hacer la transición al entorno hospitalario portugués.

El proyecto utilizó igualmente asociaciones estratégicas para crear el marco administrativo y de gobernanza que mejor promovería sus objetivos. Por ejemplo, a través de la colaboración con servicios de inmigración, el proyecto pudo agilizar la renovación de los visados; mediante contactos frecuentes con el colegio de médicos facilitó el proceso burocrático, y gracias a los contactos en el Ministerio de Sanidad obtuvo su apoyo para colocar a estos médicos en el mercado laboral.

Aprovechar los éxitos logrados

Al final del proyecto, casi el 90% de los médicos (incluido Alexandru Godina) practicaban una vez más la medicina y de este modo servían a la sociedad portuguesa y se integraban más plenamente en ella.

La Fundación Calouste Gulbenkian y el Servicio Jesuita a los Refugiados utilizaron este proyecto piloto como punto de partida para perfeccionar sus ideas. En 2005 pusieron en marcha un programa bienal dedicado a la cualificación de enfermeras con la ayuda del hospital Amadora-Sintra y el colegio de enfermeras Francisco Gentil, incorporando las experiencias obtenidas en el proyecto inicial. Por ejemplo, prestaron ayuda a la familia de la enfermera o del médico a fin de promover una integración más eficaz y completa. Otra mejora fue un curso de portugués más eficiente y mejor organizado, pues se observó que era un factor de éxito clave.

Sin embargo, la Fundación Calouste Gulbenkian y el Servicio Jesuita a los Refugiados se dieron cuenta de que la única manera de facilitar la integración a largo plazo de médicos reconocidos en el mercado laboral y de superar los plazos administrativos pasaba por cambios legislativos y sistemáticos que incluyeran acuerdos tanto con los establecimientos de salud como con el Ministerio de Sanidad.

A finales de 2008, el éxito de los proyectos anteriores hizo que el Ministerio de Sanidad colaborara con la Fundación Calouste Gulbenkian y el Servicio Jesuita a los Refugiados y financiara un nuevo programa, el Programa de Integración Profesional de Médicos Inmigrantes (PIPMI) que matriculará —e integrará— a otros 150 médicos inmigrantes en cada sesión. En diciembre de 2010, la fundación renovó su compromiso con este innovador programa por tercer año consecutivo (2011).

Como señala Andre Jorge, Director del Servicio Jesuita a los Refugiados: “Este programa es un ejemplo que puede mejorar la vida de los inmigrantes que vienen a nuestro país y, al mismo tiempo, satisfacer sus necesidades de desarrollo”.

Cómo aplicarlo a su caso

  •  Al aplicar soluciones prácticas a problemas de integración, busque la causa sistémica o general a fin de hacer un cambio más amplio y permanente.
  • La combinación de asistencia social, asociaciones estratégicas y ayuda económica práctica contribuyó al éxito de este proyecto.
  • Asegúrese de que los cursos de lengua sean adecuados para la profesión.
  •  Incluya ayuda a las familias implicadas.

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