Aprender

Frankfurt, Alemania

“¡La escuela para mamá y para mí!”: Lecciones de idioma para los padres: Dirección de Asuntos multiculturales

March 24, 2011

Abrir las puertas al aprendizaje del idioma en la escuela tanto a los padres inmigrantes como a sus hijos.

Amar, de seis años, y su familia se trasladaron recientemente a Frankfurt desde Turquía. Amar empezará a ir a la escuela el mes que viene y está ilusionado en conocer a sus nuevos amigos, profesores y en aprender alemán. Pero Amar no será el único de la familia que asista a la escuela elemental local la semana que viene: “Mamá y yo iremos a la escuela juntos y estaremos en la misma clase” dice entusiasmado. Como parte del programa Mama Lernt Deutsch –Papa auch (“Mamá aprende alemán y papá también”), su madre, Fátima, se unirá a él. No sólo Fátima aprenderá capacidades lingüísticas útiles que le ayuden a adaptarse a su nueva vida, también contribuirá en gran medida a ayudar a Amar a que tenga éxito en sus estudios tanto en el curso siguiente como en los posteriores.

Se ha demostrado que el éxito en los estudios de un niño está muy influenciado por la participación y colaboración de los padres con la escuela. A menudo, se excluye de esta participación a los padres recién llegados a un país o que no dominan el idioma y debido a ello, no pueden respaldar totalmente la educación de sus hijos, a pesar de las mejores intenciones.

Para contribuir a asegurar una integración satisfactoria en el sistema educativo alemán y alentar la participación de los padres recién llegados, la ciudad de Frankfurt desarrolló el programa “Mamá aprende alemán y papá también”. El programa empezó por primera vez en 1997 como programa piloto en un suburbio de Frankfurt con la participación de ocho escuelas de educación elemental. Actualmente, se imparten unos 100 cursos en Frankfurt am Main a resultas de la cooperación entre la Oficina de Asuntos Multiculturales de Frankfurt y las escuelas y guarderías de la ciudad.

A través del programa “Mamá aprende alemán y papá también”, las madres (y padres) inmigrantes de escolares de educación primaria y de los jardines de infancia asisten junto a sus hijos a clase dos mañanas por semana. Las madres aprenden alemán junto a sus hijos al mismo tiempo que adquieren una percepción sobre la vida que sus hijos van a llevar en su nuevo país. El contenido de las clases de idiomas están muy centradas en la práctica: todas las palabras y expresiones cotidianas que las madres necesitan para orientarse en su nueva vida en Alemania y entender las actividades de sus hijos. También constituye la base de una relación de cooperación entre la escuela y los padres. Con la incorporación de lecciones en la jornada escolar, también se alivia a los padres de la carga añadida del cuidado oneroso de sus hijos.

Éxito: Más que sólo el idioma
Las clases proporcionan un foro donde las madres pueden conectar con otras personas y debatir retos y soluciones, así como encontrar apoyo y amistades en un entorno libre de prejuicios y condenas.

“He aprendido suficiente alemán en las clases para poder desenvolverme con confianza por la ciudad y en las tiendas, pero las clases también me han brindado la oportunidad de conocer a otras mujeres que entienden las dificultades a las que tanto mi marido como yo nos enfrentamos en este nuevo país. Después de las clases, nos sentamos a menudo y compartimos nuestras anécdotas y encontramos soluciones juntas” añade Meera que ha asistido a clases durante el año pasado junto con Mira, su hija de cinco años.

Todas las escuelas que participan en el programa “Mamá aprende alemán y papá también” han observado que sus escolares demuestran una mejora considerable en sus capacidades lingüísticas y de vocabulario debido a un mayor uso del alemán en sus hogares y con sus madres. Unas capacidades de comunicación mejoradas también han hecho posible que los niños participen más en la escuela y en el recreo, lo que facilita tanto su educación como su integración social, y se obtengan mejores resultados y sean más placenteras.

Una idea errante
Tras el éxito del programa “Mamá aprende alemán y papá también”, Frankfurt empezó a estudiar la posibilidad de ampliar el programa a las escuelas de educación secundaria, así como de considerar la aplicación de modificaciones en el programa para aumentar su accesibilidad. El programa también se ha ampliado en el ámbito nacional.

Una modificación que se ha desarrollado se basa en un programa israelí de instrucción de idioma en casa, denominado Hippy (“Programa de Instrucción en el Hogar para Niños Preescolares”. Este programa ofrece formación lingüística tanto para los preescolares como para sus padres en el hogar, reduciendo así el aislamiento que experimentan algunos nuevos inmigrantes y aumentando la capacidad de los padres con más de un hijo que requiere supervisión para participar. Un formador, que también habla la lengua de origen de las familias, visita a las madres una vez por semana (lo que ayuda a superar los obstáculos culturales) y les hace participar en juegos para reforzar el vocabulario y las costumbres locales, así como para conversar sobre aspectos relativos a la crianza de los hijos como la salud y la alimentación. A continuación, las madres intentan dedicar al menos 15 minutos cada día a interactuar con sus hijos y el material didáctico.

Frankfurt siempre ha hecho alarde de dar cobijo a un elevado porcentaje de población internacional. Se estima que entre el 38% y el 40% de su población ha nacido en el extranjero, lo que representa en su conjunto más de 170 países de origen. Esto quiere decir que uno de cada tres residentes tiene un pasaporte distinto del alemán. Desde 1973, cuando Frankfurt estableció el primer “curso lingüístico y de formación para extranjeros” de Alemania, la ciudad se centró en el objetivo de asegurar que los inmigrantes adquirieran suficientes capacidades en el idioma alemán para que pudieran participar en igualdad de condiciones en la vida civil y social. Programas innovadores como “Mamá aprende alemán y papá también” contribuyen a garantizar que se alcanza este objetivo y promete una generación de niños con un mayor éxito en su futuro académico.

Cómo aplicarlo a su caso

  • La participación de los padres de nueva inmigración en la educación de sus hijos es esencial para el éxito de la segunda generación. ¿Ofrece su escuela local oportunidades a los padres para que se ofrezcan como voluntarios o participen en la clase o en otras actividades escolares con sus hijos?
  • ¿Disponen sus escuelas de programas postescolares que den oportunidades para que las familias participen?
  • Al proporcionar a los padres capacidades lingüísticas y un conocimiento real de lo que la nueva vida de sus hijos implica, las escuelas pueden ayudar a crear una unidad familiar que den más apoyo a sus hijos y evitar las brechas culturales entre generaciones.
  • El programa "Mamá aprende alemán y papá también" ha sido adaptado para las escuelas de educación secundaria y los padres que permanecen en el hogar: una buena idea puede funcionar de muchas formas por lo que no duden en modificar un programa o concepto

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