Aprender

Malmö, Suecia

Aplicación del Plan Nacional Sueco de Diversidad en la Escuela

Resurscentrum för mångfaldens skola

June 26, 2011

Puesta en práctica ejemplar del Plan Nacional de Diversidad en Suecia – Integración a través de la educación

En una clase de Malmö, Suecia, un grupo de chicos de 15 años, de pie sobre las sillas, ríen y gritan mientras tratan de colaborar para cruzar el aula. El grupo está formado por una mezcla de estudiantes inmigrantes y suecos, diversidad que también se observa entre los profesores.

Bienvenidos al plan sueco de diversidad, una visión nacional que se está poniendo en práctica a escala local en las escuelas y cuyos resultados gozan de reconocimiento internacional.

Hasta la década de 1950, la política de integración en Suecia se caracterizaba por una intensa presión enfocada en lograr la asimilación.

Pero ya no es así. Ahora, existe una legislación marco basada en un compromiso plural y multicultural con la integración que incluye el Plan Nacional de Actuación para los Derechos Humanos 2006-2009, el Plan Nacional de Actuación contra el Racismo, la Xenofobia, la Homofobia y la Discriminación (2000) y el proyecto de ley Suecia, el Futuro y la Diversidad: de la Política de Inmigración a la Política de Integración (1997). Este último elemento legislativo marca la diversidad como el punto de partida para la realización y puesta en práctica de nuevas políticas en todos los sectores y niveles.

Escuelas: el germen de la integración

Suecia tiene aproximadamente nueve millones de habitantes. Alrededor de 1,5 millones nacieron fuera de Suecia o son hijos de inmigrantes. La mayor parte de este grupo vive en las tres mayores ciudades del país: Estocolmo, Gotemburgo y Malmö. De todas ellas, la ciudad de Malmö cuenta con la mayor población inmigrante (37,3 %).

Mientras el gobierno nacional sueco ha establecido el marco para la diversidad y la integración, son las instituciones locales, especialmente las escuelas, quienes desarrollan y ponen en práctica los programas necesarios para hacerlo realidad.

En Malmö, las escuelas son el germen natural de la integración. A diferencia de muchas otras ciudades suecas, la población de Malmö es particularmente joven: el 47% de sus habitantes tienen menos de 35 años. La razón principal es la inmigración: el 50% de los niños que viven en Malmö son hijos de personas nacidas en otros países.

Estos programas se centran en la promoción de habilidades lingüísticas tanto en sueco como en sus idiomas maternos, así como clases (sobre todo de matemáticas) impartidas en sus respectivos idiomas nativos. Cada niño, cada joven, tiene derecho a recibir apoyo lingüístico adicional para aprender sueco. Se están aplicando métodos didácticos especiales diseñados para estudiantes multiculturales, con el fin de que los estudiantes de origen extranjero adquieran las mismas competencias lingüísticas que sus compañeros suecos.

Además, los niños y jóvenes inmigrantes reciben 2 horas semanales de clases en su idioma materno, porque todo estudiante tiene derecho a recibir apoyo educativo en determinadas materias en su idioma materno.

Un entorno educativo acogedor

“No estamos debatiendo si deberíamos permitir o no que los profesores lleven turbante. Nuestra preocupación es más bien si contamos con suficientes profesores con turbante”, explica un portavoz del Ministerio de Educación.

Este enfoque es parte del reconocimiento hacia la diversidad como recurso y como activo. Las escuelas de Malmö, comandadas por el gobierno nacional sueco, han desarrollado y puesto en marcha su propio Plan de Diversidad. Sus principales iniciativas se centran en el desarrollo y la competencia lingüística; están dirigidas a 32 comunidades con una gran proporción (superior al 18 por ciento) de niños y jóvenes de origen inmigrante.

Como parte de su apoyo al Plan de Diversidad, las escuelas de Malmö también incluyen “escuelas de ideas” por la diversidad, lo que implica contar con una red de docentes modelo de primaria que colaboran en el desarrollo de estrategias para manejar con éxito la diversidad en la educación. Eso incluye programas de tutoría extraescolar y programas de colaboración con los padres.

Para los estudiantes de más edad (en las escuelas secundarias superiores), Malmö cuenta con un Grupo de Diversidad formado por estudiantes de las escuelas de toda la ciudad, que se reúnen periódicamente con educadores, sociólogos y otros profesionales con el fin de encontrar vías de colaboración en torno a los temas relacionados con la diversidad y, principalmente, para afrontar la segregación en las escuelas. Las escuelas también han colaborado con las empresas locales para dar a los estudiantes la oportunidad de participar en tareas de asignación de trabajos.

Las escuelas de Malmö cuentan con otras iniciativas, como: proyectos de tutoría para profesores y estudiantes, formación avanzada en la gestión del aula para profesores, mejora de la competencia lectora mediante la creación de grupos de lectura y formación regular para los profesores en torno a estas cuestiones.

Éxito: compartido

Alrededor del 14 por ciento de los estudiantes en Suecia es de origen extranjero. Sin embargo, según los datos del programa PISA (Program for International Student Assessment), los inmigrantes suecos tienen, en general, un nivel alto de rendimiento educativo. De hecho, los resultados de los estudiantes inmigrantes de segunda generación son mucho mejores que los de sus compañeros de origen sueco.

Por poner un ejemplo, la proporción de estudiantes que han alcanzado la educación secundaria superior es muy alta entre los de origen extranjero (aproximadamente el 77 por ciento) en comparación con los de origen sueco (aproximadamente el 90 por ciento).

El Índice de Políticas de Integración de Inmigrantes (MIPEX) ha situado a Suecia en primer lugar de una lista de 31 países en materia de educación.

La experiencia de Malmö y su éxito en temas de diversidad educativa cuentan con reconocimiento nacional e internacional. En Suecia se han destinado fondos adicionales específicamente para el Centro de Malmö para la Diversidad en la Educación, con el fin de que la ciudad pueda compartir sus conocimientos y experiencia en el tema a escala nacional.

En 2008, como reconocimiento hacia su labor en la promoción de la integración social y la mejora de la igualdad de oportunidades de aprendizaje en las escuelas, la Ciudad de Malmö fue nominada para el permio Carl Bertelsmann. Desde 1988, la Bertelsmann Stiftung alemana concede este galardón anual en reconocimiento a las políticas innovadoras que aborden retos globales clave.

Cómo aplicarlo a su caso

  • El éxito en una idea colectiva requiere el apoyo de agentes locales y la comunidad más directamente implicada.
  • Parte del éxito de Malmö se debe a la variedad de vías por las que trataron de alcanzar estos objetivos primordiales

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